El gran secreto de Twin Peaks es que Cooper folla


¡Cuidao! Este artículo tiene spoilers brutales.

Hasta el agente Cooper folla. Nadie imaginaba que un ser tan prístino tuviera deseos tan físicos. ¡Si hasta se resistió al baile de Audrey Horne! Pues sí, efectivamente fornica, y este es el mayor descubrimiento del último capítulo de Twin Peaks 3.

Tal revelación no es cosa baladí. El ser intuitivo y benefactor que conocíamos era solo una ilusión: el Cooper real es una mezcla de todos los anteriores. Por si había algún telespectador despistado, los viejetes del bar se preguntan «¿Quién es él?» cuando este Cooper defiende a la camarera de tres machirulos. Y hay que ver cómo se transforma (¡otra vez!) Kyle MacLachlan para impersonar a este nuevo Cooper. Los matices, que recoge de todos los Coopers anteriores, son brutales.

Pero este posCooper -por usar una nomenclatura acorde con los tiempos- no es más que el resultado de un final del que no me atreveré a dar explicaciones. Por internet hay a raudales, pero si me preguntan, mi favorita es esta. En cualquier caso, esta nueva temporada enaniza las dos primeras de la serie, como quien, mirando por un telescopio las estrellas, hace de menos un cuadro de Goya por ser una cosa infenitésima comparada con el tamaño y mecanismo del universo. ¿Qué le puede importar a la naturaleza tal cosa? Pues aquí igual. Twin Peaks 3 dispara en un arco tan grande que las primeras entregas quedan ridículas. ¿Os gustó lo que pasaba en el Twin Peaks de 1990? Pues os fastidiáis, porque era todo mentira. Laura Palmer no murió, Cooper no es ese en realidad, etc. Y es más frustrante advertir que esa mentira lo es dentro del propio universo diegético de la serie,que saber de antemano que todo lo que echan por la tele, ya se trate de una peli o una noticia, es mentira. Aquí está de nuevo Lynch tomándonos el pelo, cosa que acatamos con gran gusto.

En cualquier caso, el final abre infinitas posibilidades, y hay tantas como espectadores. De las que he leído, además de la obvia «lucha entre el bien y el mal», me quedo con la de «capas de realidad», que es la más lynchiana: un universo que se explora a sí mismo, que sólo concoce una parte limitada, y que cuanto más descubre más se da cuenta de lo que no sabe. En este viaje no nos guía un narrador onmisciente, sino que vamos de la mano de sus propios protagonistas, que avanzan a tientas y con más intuición que sabiduría. Y conocemos hasta donde conocen ellos, que no es mucho. El propio Cooper, siempre con una respuesta ingenioso a mano, se queda tan mosca como el telespectador con el grito final de Laura.

Se conoce que a Lynch y Frost no les debieron dar el título de guionista. Mejor así.

Por el camino vemos cosas que no entendemos. Entre otras, ¿en qué se ha convertido Sarah Palmer, la madre de Laura? Ahora, viuda y sin hija, es una vieja loca que ve en la tele un un trozo de un combate de boxeo en bucle. Y le da un bocao a un tipo por pasarse de machirulo. Es brutal esa escena. Pero ojo, hete aquí que Laura no muere. ¿Entonces? Bueno, es una más de las tantas historias inconclusas que aparecen aquí y allí. Mis amigos guionistas me dicen mil veces que no hay que incluir en una narración nada que no esté encaminado a resolver el conflicto principal. Pues bien, se conoce que a Lynch y Frost no les debieron dar el título de guionista. Mejor así.

Otro apunte: dicen por ahíque Lynch es incapaz de hacer una historia con final feliz. Falso: aquí los hay a raudales. Ejempo: Doug (o una fotocopia suya, pero vale seguro) vuelve a casa con su mujer e hijo. Otro: Ed se lía con Norma. Más: Bobby Gibbs ha dejado la mala vida y es ahora un policía hecho y derecho. Etc.

En cualquier caso, como dije tras el capítulo 8, esta es una serie que hay que ver con la tripa y no con la cabeza. Hay que dejarse llevar por cada uno de esos enormes minutos en los que no ocurre nada. Acompañar eternamente a Cooper por por nosecuantas carreteras, y en todo caso dar gracias de que no nos haya puesto las cinco horas de viaje. Y que hablar tanto de una serie con lo grande que es el universo y la cantidad de cosas importantes que hay por ahí es enanizar la mirada. Pues hala, me callo ya.

El resto de cosas de tendría que decir de la serie lo dije en este artículo.